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Plaza Duomo de Milán

Uno de los puntos de reunión y más turísticos de Milán es sin duda la Plaza del Duomo, donde se emplaza la imponente catedral y está la famosa Galería Vittorio Emanuele II. Resulta complicado hacer una imagen que abarque los dos puntos principales de la zona sin que salga ninguna persona, ya que es un lugar de paso para turistas y habitantes y siempre se encuentra repleta de viandantes. El nombre de la plaza, ‘Duomo’ significa en italiano ‘catedral’, por lo que se le llama así por el gran templo cristiano que se ubica en ella. La plaza se creó ene l siglo XIV para convertirse en una ‘plaza de mercado’ y en un primer momento recibió el nombre de Arengario.

Con el transcurso de los años, este gran espacio se fue modificando hasta convertirse en lo que hoy en día conocemos como uno de los puntos de interés imprescindibles en cualquier visita a Milán. A mitad del siglo XVIII, de un antiguo edificio se creó el actual Palacio Real de la ciudad y en el siglo siguiente se añadió la Galería Vittorio Emanuele II y los ‘Palacios del Pórtico’. A finales del siglo XIX se instauró en el corazón de la plaza una estatua del rey Víctor Manuel II de Italia y este fue el punto final para que quedara totalmente renovada y restaurada. La catedral está dedicada a Santa María Naciente, se trata de una iglesia gótica que costó más de 600 años en terminarse. Los visitantes pueden acceder a la zona superior del templo y tener unas vistas espectaculares de la plaza y sus edificios principales. Allí se pueden encontrar diferentes gárgolas que sirven como tuberías de desagüe del gran monumento. Hace unos años, la ciudad ofreció que se “adoptaran” estas figuras para recaudar fondos para la restauración de la catedral a cambio de grabar el nombre de la persona que quisiera “pagar por dicha adopción”.

Uno de los centros comerciales más antiguos del mundo es la Galería que está entre la Plaza del Duomo y la Plaza de la Scala. Está formada por dos grandes bóvedas de cristal por lo que la calle interior queda totalmente cubierta permitiendo que entre la luz natural. En el centro hay en cuatro mosaicos en el suelo que representan las ciudades de Florencia, Roma, Milán y Turín. En este último hay un toro en el que se dice que si una persona le pisa los genitales y gira sobre sí mismo un total de tres veces tendrá buena suerte.